Aspectos imprescindibles a tener en cuenta antes de elegir una residencia para personas mayores

Introdución

A todas las personas se les ha pasado por la cabeza en algún momento de su vida que podrían vivir en una residencia cuando sean mayores. Unos lo hacen, otros no, pero a la hora de elegir cuál es el mejor hogar que podemos tener cuando tengamos las necesidades que tienen las personas mayores, se plantean varias dudas:

  • ¿Cuál es la mejor para mí?
  • ¿Seré feliz viviendo allí? 
  • ¿Quiénes serán los profesionales que me cuidarán?
  • ¿Me tratarán bien?
  • ¿Me sentiré solo?

No es un paso fácil para algunas personas y otras lo tienen más que claro porque:

  • Es el momento de descansar
  • Te lo harán todo
  • Cuidarán de ti profesionales experimentados
  • No estarás solo, hay más residentes
  • Las residencias están preparadas para cubrir todas tus necesidades

Razones para elegir una residencia

Principalmente, hay 4 motivos por los que se decide ingresar en una residencia:

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1. La familia no tiene el tiempo o los medios

La familia no tiene el tiempo o los medios para cuidar de un mayor, porque necesitan cada vez más atención, supervisión y condiciones espaciales o físicas en casas que no están adaptadas a sus necesidades.

En estos casos, buscar una residencia para mayores puede ser la mejor opción para esa persona y su familia.

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2. Si esta persona, una vez que va cumpliendo años

Si esta persona, una vez que va cumpliendo años, ve que no tiene familiares que puedan cuidarle o se siente solo, la opción de buscar una residencia para ancianos es una buena alternativa.

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3. Hay algunas personas que lo tienen muy claro

Hay algunas personas que lo tienen muy claro, bien desde que son adultos o cuando ya cumplen los años en los que se jubilan y cesa la actividad laboral que estuvieran realizando, si es el caso.

Así, pueden tomarse el tiempo necesario para buscar una buena residencia para personas mayores y asegurarse el descanso y los cuidados que merecen y necesitan.

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4. Otras personas tienen muy claro

Otras personas tienen muy claro que no quieren ser una carga para sus hijos cuando sean mayores y buscan una residencia de personas mayores para pasar ese tiempo y descansar rodeados de personas en su misma situación y de profesionales que se asegurarán de que tengan todo lo que necesitan y de que estén lo mejor posible.

Consejos para elegir una residencia de mayores

Llegados a este punto, queremos ofreceros algunos consejos a la hora de buscar una residencia para personas mayores.

1, Zona en la que se desea buscar

Si tiene familia que le visitará y de la que le gustaría estar cerca, es un punto importante que busque una residencia para mayores en la misma ciudad para facilitar las visitas en los horarios que la residencia tenga marcados.

Cuando una persona mayor vive en una residencia, no tiene por qué aislarse de sus seres queridos y sus visitas serán un gran aliciente en su estancia allí. Si este es su caso, busque una residencia para mayores en la misma ciudad que reside su familia. Si no la hay, empiece a buscar la más cercana.

2. Servicios y atención que ofrecen

Este es uno de los puntos más importantes porque las personas mayores van necesitando servicios distintos según pasan los años y los profesionales que atienden en las residencias para personas mayores tienen que estar familiarizados con estos problemas y las necesidades que tienen sus residentes según sea el caso.

Pida que le enseñen el programa de atención que aplican en los casos parecidos al suyo.

3. Instalaciones interiores y exteriores

Cuando una persona vive en una residencia para mayores pasa muchas horas ahí. A excepción de quienes tienen autonomía (y ganas) de salir fuera a pasear o a pasar el día con sus familiares, viven 24 horas dentro de la residencia. Es muy importante que las zonas estén adaptadas a sus necesidades, perfectamente limitadas según sean para estar, comer, pasear, cuidados sanitarios, etc.

Las instalaciones exteriores son muy importantes porque bien es sabido que la luz de sol es muy beneficiosa por numerosos motivos. Pasear por jardines, rodearse de naturaleza mientras les da el sol es algo que les viene muy bien y que necesitan física y anímicamente.

4, Seguridad

Este aspecto es muy importante. Que una silla de ruedas esté construida de forma que no puedan dañar a nadie ante una caída, que las hay, es crucial. 

Las camas de los residentes, las sillas que usan en el comedor, que sean robustas, que haya pasamanos en los baños, que tengan muebles resistentes, suelos antideslizantes, accesos para minusválidos, puertas seguras para los usuarios y personal. 

Una residencia para personas mayores es susceptible de sufrir una emergencia que suponga un riesgo para el bienestar de sus residentes, por lo que tiene que estar muy bien preparada en este sentido.

5. Limpieza de las instalaciones

Asegúrese de que la residencia que va a elegir para pasar allí sus días es un lugar limpio e higiénico, especialmente el baño y la cocina. No debe presentar olores desagradables en ninguna estancia ni acumular basura.

Esto indicaría una limpieza insuficiente o inexistente y perjudicaría la salud de sus residentes.

6. Personal que atiende

Los profesionales que atienden a personas mayores en una residencia o en un centro de día han de estar preparadas y especializadas en este tipo de pacientes para dar el mejor servicio posible. Sería ideal que, además, lo hagan desde un punto vocacional. Las personas mayores en esa fase de la vida necesitan, además de cuidados, sentirse escuchados y acompañados. Es algo imprescindible para su salud mental y bienestar.

Hable con los profesionales que están atendiendo en la residencia candidata a ser su hogar, para ver si son amigables, competentes y si les gusta el trabajo que hacen y las personas a las que atienden. 

Observe si se atiende a los residentes cuando lo solicitan, y si los llaman por su nombre. 

Reúnase con el director o directora, con el responsable de enfermería, con la trabajadora social, pida que le explique en qué se basan para contratar a su personal, pregunte el ratio por persona (la cantidad de personas a las que cuida cada asistente) y cómo se atiende los fines de semana y las noches, momentos en los que suele haber menos personal.

Pregunte si los profesionales que tienen en plantilla ha recibido una formación especial sobre la enfermedad de Alzheimer, si hay un médico siempre en la residencia….

Y por supuesto, pregunte el protocolo a seguir si un residente cae enfermo. ¿Quién lo llevará al hospital? ¿Estará acompañado en todo momento? ¿A qué hospital lo llevarán?

7. Coste mensual y condiciones

Hay que tener muy en cuenta el coste mensual que va a tener vivir en una residencia. Asegúrese, por escrito, de que están todos los costes (de sus necesidades presentes y futuras) recogidos en un documento debidamente detallado.

Pida el modelo de contrato que va a firmar para conocer todos los detalles: Cuota a pagar cada mes, qué servicios entran, qué servicios no entran en la cuota, desde cuándo empieza a contar, cuándo finaliza, etc.

Su familia tendrá que valorar de qué forma se va a pagar porque no siempre se cubre la totalidad con la pensión que percibe la persona que va a ingresar. 

Coste y condiciones de una residencia

Las normativas de dependencia y las subvenciones para el pago de la mensualidad tras el ingreso en una residencia para personas mayores son diferentes según la Comunidad autónoma en la que se resida, por lo que debe informarse bien, con la ayuda de un trabajador o trabajadora social.

Es importante tener en cuenta también qué pasará cuando el residente cause baja de la residencia para mayores. Saber si se devuelven los importes pagados. 

También debe preguntar qué servicios tiene la residencia para mayores que han de ser pagados aparte (peluquería, acompañamientos, podología, dentista, suministros que necesite como ropa, calzado, dinero de bolsillo si es el caso… o los procedimientos especiales de enfermería si hubiera que hacer alguna prueba especial que no entre en la cuota mensual.

8. Inspecciones en regla, homologación y certificaciones

Asegúrese de que la residencia de mayores cumple con todos los requisitos básicos de seguridad. Pregunte por el reglamento de régimen interior y pregunte también si puede ver la última inspección de sanidad y de servicios sociales.

9. Normas en cuanto a las visitas

Como decíamos anteriormente, es muy importante para los usuarios y usuarias de una residencia de mayores que puedan ver a sus familiares.

Poder ser visitados por ellos es algo que les beneficia enormemente, por lo que es importante conocer bien el régimen de visitas y saber también si el residente puede reunirse de forma privada con su visita, así como conocer si cuentan con lugares tranquilos para pasar un rato con sus visitas.

10. Comodidad de las instalaciones

Si puede, observe cómo es la vida de los residentes en la residencia de mayores que está valorando. Cómo es su vida allí, ¿se sienten atendidos y acompañados? ¿Se involucran en las actividades que se realizan? ¿Se les ve vestidos de forma adecuada, limpios y bien arreglados? 

Observe también si cuentan con zonas con luz natural en las que puedan sentarse tranquilamente y disfrutar al aire libre. Si cuentan con recorridos para que puedan caminar con toda seguridad, pregunte también si puede personalizar su habitación, para muchos de ellos es importante tener en ella fotos, cuadros u objetos que le dan su toque particular de hogar.

Comodidad de las instalaciones

11. Actividades que se realizan

Asegúrese de que haya actividades sociales, así como el ejercicio diario supervisado por profesionales y con los elementos adaptados al nivel de dependencia que tenga el usuario.

12. Alimentación

Averigüe si elaboran menús saludables para personas mayores. Pregunte si hacen menús adecuados a sus características o patologías, si los residentes pueden elegir su menú, pregunte también si el personal ayuda a los residentes a comer y a beber si fuera necesario.

13. Servicios especiales según el grado de dependencia

No todas las personas que viven en una residencia de mayores tienen el mismo grado de dependencia y es un aspecto a tener muy en cuenta. Sería bueno saber si tienen zonas adaptadas a los distintos niveles que puede alcanzar una persona dependiente y valorar, teniendo también esto en cuenta, porque no sabemos lo que podemos necesitar ni en qué momento.